25.11.10

vómito

Una vez me levanté de la cama lleno de energía y felicidad, de esa felicidad que te hace sonrerir estúpidamente aún cuando estás siendo estrujado en un bus taquiado de gente oliendo a jabón protex, perfume barato y champú anticaspa. De esa felicidad que te hace hacer cosas de las cuales pronto te arrepentirás, que te hace escribir o decir a granel palabras dulzonas y empalagosas que luego recuerdas y te dan asco. Nunca, oígase bien NUNCA me es posible disfrutar larga y plácidamente de la felicidad que eventualmente me invade, ya que casi siempre todo a mi alrededor me recuerda de lo que verdaderamente estoy hecho: sangre, tripas y mala leche, en esos momentos la gente a mi alrededor extrañada hace cara como de "que coños le pasa a este!? si siempre es un amargado y malgeniado"... de tal modo cuando mi esencia entra en contacto con el mundo exterior rápidamente se convierte en lo de siempre: caras de culo, sarcasmo y comentarios ofensivos, lo cual al fin de cuentas no me desagrada del todo.

Y bueno qué más hago si la cabeza se me llena de güevonadas... de ideas chimbas que solo acarrean intranquilidades, odios raros y sutiles rencores, intranquilidades que no me dejan ser feliz, odios y rencores que me dan ganas de comenzar a vomitarle en la cara a las personas todo lo que siento, aunque está totalmente comprobado que eso nada cambiará. La sola idea de prentender que escupir las cosas mejorará algo es estúpida, muy por el contrario y muy a mi pesar por lo general las situaciones de baja complejidad tienden a enredarse más cuando a la gente le da por abrir la jeta y asincerarse; ser honesto en ese sentido pareciera a veces ser una buena terapia anti-todo, yo mismo a veces quisiera poder encontrar la forma de escupir todo este vacío que tengo adentro, de deshacerme de la sensación de intranquilidad y poder pasar por encima - y no a través! - de toda la mierda que me rodea, el tema de la mierda se puede sobrellevar... c'est la vie!, algo diferente pasa con el asunto del vacío, ya que una de las cosas que me impiden sacarme esto que llevo adentro es la preocupación absurda del nuevo vacío que pueda alojarse ahi mismo cuando por fin logre expulsarlo, un nuevo remolino, seguido de un nuevo nudo en la garganta. Aunque si se piensa mejor, es claro y hasta obvio: casi imposible escupir vacíos, deben llenarse!... asi sea de materia inane, de basura o de alguna mediocre experiencia satisfactoria.


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